Autor: M.V.B.G. (Marzo 2020)
Todos los días me pongo a escribir sin saber de qué voy a escribir, aquí estoy con mi pluma y mi papel.
A veces me faltan hojas para poder seguir escribiendo todo lo que mi mente quiere que exprese en ese momento y lo transforme en letras.
Es fácil que mi mano escriba, pero es difícil plasmar lo que tengo en mi mente y poder dejarlo en un papel escrito.
He decidido contar aquello que para mí es importante, lo que sienta que necesito escribirlo en ese momento.
El pasado 9 de marzo, vi la primera superluna del año 2020, al momento me sentí llena de pura energía, al igual que mi vista también quedó agradecida.
No es fácil entenderlo, pero yo creo que el universo está cargado de una fuerza tan grande e intensa, solamente, concentrándose uno mismo se puede notar su influencia.
Eso es lo que yo siento todas las mañanas y las noches al estar observando y admirando el cielo, ese lugar infinito al que nuestra vista no puede llegar pero que sabemos que está ahí.
Me gustaría poder volar y evaporarme para poder deslizarme lentamente como una nube que sube hacia ese espacio que llamamos universo.
Me gustaría tocar la luna y poder dar más luz a esos sitios que tanto la necesitan.
Todos los días desde mi terraza miro al cielo y me cargo de esa fuerza como yo la llamo “energía del universo”, entonces es cuando puedo ver y sentir en total plenitud qué es la naturaleza en todo su resplandor.
Cada mañana veo a las gaviotas despertándose para comenzar sus vuelos, también veo a las palomas, los estorninos, las golondrinas y otros tantos pájaros, que vienen a saludarme, también me vuelve a visitar a diario el sol con sus rayos rozándome mi cara a modo de caricias mientras el aire hace su presencia y todos a su vez me envuelven en una paz que la noto por todo mi cuerpo y por toda mi mente.
Es como si mi ser formara parte del universo. Y es cuando me doy cuenta, que sí, yo formo parte de ese universo, de ese todo.
En esos instantes, en mi interior, siento amor, siento alegría, siento esa felicidad me da fuerzas y energías para comenzar el día.
Todos los días son iguales, todos los días soy la misma persona y sigo aquí porque yo soy importante y soy especial como todos seres humanos.
Vivo el día como si fuera el último, por eso cada día es como si fuera el único.
Vive y se feliz con los pequeños detalles que te da el universo y la naturaleza. Están ahí, solo, párate un instante y OBSERVA, están ahí para ti y para mí.
Hoy escribo para mi, escribo para ti, escribo para vosotros, aquí estoy con mi pluma y mi papel.



















¿DEJARÁN MORIR DE HAMBRE A PERSONAS QUE HAN DEDICADO TODA SU VIDA A UN TRABAJO Y A SU FAMILIA?